Octubre 18, 2011 9

FPO

Por Javier en General

El grabado a punta seca es una técnica de grabado en hueco consistente en trabajar directamente sobre la plancha haciendo a mano libre pequeñas incisiones con un instrumento de punta fina muy afilada, generalmente de diamante. Esta punta deja unas pequeñas crestas o rebabas en la placa que, al entintarse, hacen que ésta tome más tinta e imprima de forma matizada, difusa, aterciopelada. Al ser muy delicadas, las rebabas se desgastan con la presión de la prensa, por lo que no permiten tiradas de más de 20 o 30 copias. Es una técnica propicia a la improvisación directa.

Fernando no daba puntada sin hilo. Me he preguntado muchas veces por qué llamaría ‘A punta seca’ su esporádica e inigualable crítica de libros en Diario de Navarra. Ni siquiera sabía —lo reconozco— qué era eso de la punta seca. Tuvo que comenzar mi mujer un curso de grabado en septiembre para descubrirlo casi por casualidad. ¿Eligió Fernando ese epígrafe por lo que de afilado tenían sus comentarios, porque no se andaba por los cerros de Úbeda, o por los infinitos vericuetos y matices que se abrían a cada párrafo, por el caudal desbordante, abrumador, de datos, historias, ecos?

Caigo en la cuenta de que he tratado de describir más o menos ajustadamente la técnica “a punta seca” y de que Fernando discutiría esta descripción. La matizaría, claro. Encontraría errores o lagunas o, simplemente, la pondría a parir. Me llamaría indocumentado y juntaletras como sólo él sabía hacerlo. Con las palabras, Fernando era peor que un entomólogo. Su precisión intimidaba.”¿Vale o cuesta? ¿Detrás tuyo o detrás de ti?”, nos retaba. Aquellas correcciones a punta seca se me quedaron grabadas. Aún hoy las repetimos mi hermano Guillermo y yo. Y siempre que lo hacemos tenemos un recuerdo para FPO.

Es casi medianoche. Busco en Google fotos de Fernando para acompañar estas líneas. Después de 30 pantallas sólo encuentro cuatro. Bastante malas, por cierto. No me sorprende. No era FPO un tipo que se dejara ver fácilmente. Me fastidia que se cuelen bajo la etiqueta “fernando pérez ollo” imágenes de la duquesa de Alba, de Pepe Blanco, de Rubalcaba, hasta del árbitro Pérez Burrull. Aunque Fernando, seguro, le daría la vuelta con retranca a semejante desfachatez. Sí desfilan al menos docenas de músicos y escritores que fueron protagonistas de sus críticas durante cuarenta años. Baroja destaca por sobre todos. Fernando no sólo era un experto en Baroja —en los Baroja— sino que compartía con don Pío su mala leche. Todos los tímidos desahogan como pueden su mala leche… ¡Pero qué buen tío era Fernando!

Parece mentira, FPO ha muerto hoy.

Hoy, martes, 18 de octubre, festividad de San Lucas.

Lucas de Antioquía era médico y, según leo, llevó a cabo una rica investigación para la escritura de su evangelio. Entrevistó a muchas personas, incluidos los Apóstoles y tal vez María, la madre de Jesús. El texto de Lucas es el más largo y el mejor redactado, en griego exquisito, como sólo una persona culta y sabia podía hacer en esa época. Las críticas, las entrevistas, los textos de Fernando en el periódico eran literalmente así: largos, plagados de datos y cifras, científicos. Los textos de un sabio. No puede ser casualidad la fecha de su muerte, la que constará en el registro.

Nunca he leído críticas literarias tan largas, ni tan prolijas, ni tan extremadamente documentadas. Nunca críticas musicales en las que el protagonista era el programa, el programa impreso, o las toses del personal. Pero nunca he tenido ni tendré tantas ganas de leer una crítica como cuando me topaba con una de Fernando (me pasa, a otro nivel, con Carlos Boyero: ambos escriben desde las tripas, pero Boyero no trata de disimularlo con cifras). Porque nunca nadie me ha hecho reír tanto ni conocer tanto de nuestro pasado —de nosotros— con una crítica. Y si los protagonistas eran —lo siento— la soprano María Bayo, el periodista Fermín Goñi, mejor; la juerga estaba asegurada.

El conocimiento, la precisión, el rigor y el estilo de Fernando Pérez Ollo son de otra época. Van en contra de todo lo que hoy se enseña en periodismo. Fernando era mejor cuanto más largo. Dije una vez en este mismo blog que los diarios deberían cuidar sus referencias porque son insustituibles. FPO lo es. Su desaparición empobrece irremediablemente las páginas del Diario y, por extensión, nuestras vidas. Con todo, lo que más siento es no poder leer el obituario magistral y a punta seca que FPO escribiría de Fernando Pérez Ollo.

PD. El periodista, crítico, investigador y escritor Fernando Pérez Ollo, antiguo director en funciones y en la actualidad redactor jefe de Diario de Navarra, murió ayer en Pamplona a los 72 años.

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9 Responses a “FPO”

  1. Luisgui says:

    Clap, clap, clap Javier.

    Un abrazo

  2. Royo says:

    Muy bueno!

  3. Guillermo C. says:

    Caramba, qué buen obituario. Me hubiera encantado conocerle.
    Un saludo.

  4. Laura says:

    Muy bonito, me he emocionado.

  5. natalia sara says:

    Escrito a punta seca desde el corazón. También me han emocionado Javier tus palabras, y estoy segura que FPO, que todo lo ve y sabe, estará sonriendo.

  6. Qué buena entrada. Seguro que él estaría satisfecho con este obituario.

  7. rosa says:

    Magnífico. Es dificil decir más y, lo mejor: le habrá encantado

  8. Javier Irurtia says:

    Precioso obituario, Javier. Yo también quedé marcado por el “¿vale o cuesta?”

  9. Arlene says:

    Muchas gracias Javier.

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