Enero 29, 2014 0

No es su FIN

Por Pablo en General

Cuando utilicé por primera vez DIN, y no FIN (que aún no lo he utilizado) fue por casualidad, rebuscando entre las carpetas de fuentes de Bega. Con esos trazos tan rectos y curvas tan exactas me sorprendió mucho, tan fría ella. Nada guapa pero con encanto. No recuerdo cuándo se utilizó en aquel estudio, porque salir, lo que es salir, salió hasta en la sopa. El bueno de Albert-Jan Pool, su autor, se habría hecho de oro: la prueba es que ha seguido desarrollándola hasta hace bien poco en versiones y más versiones. Estrecha, redondeada…

A principios de la anterior década, la utilicé para algunas cosas.

Al tiempo, la vi tantas veces en todas partes que le cogí manía, y me consta que otros frikis de esto también.

El domingo pasado volví a verla en los títulos y créditos de ‘El Lobo de Wall Street’, y en caja alta. Me pareció el no va más. ¿Cómo una letra tan neutra puede decir tanto?

‘El Lobo de Wall Street’ (Scorsese) es una película potente, con un mensaje claro y fuerte. El que yo me llevé, que no es forzosamente el de la sinopsis: los punks no cabéis en Wall Street, pero la sociedad os necesita.

Me lo pasé en grande durante la proyección; creo que ese es el fin de las películas. Tres horas después salí saltando y casi gritando, excitado por tanta hiperactividad y tanta cocaína consumida por minuto. Y me impactó el final, con esa DIN en caja alta y sobre pastillas negras, con track generoso, jugando con el positivo y negativo, entrando en el centro de la pantalla a base de hachazos. La vida es así. La montas, pagas por ello, vuelves a montarla. Vuelves a pagar por ello. Pum-pum. Las siete vidas de Leonardo DiCaprio.

Otra vez me pregunto: ¿cómo una letra tan neutra puede decir tanto? Quizá por eso. Porque es neutra dice tanto. Ahora que intento reconciliarme con ella, creo que el problema de DIN es que no se muestra siempre con el encanto de los créditos de esta película.

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