Octubre 13, 2013 14

Wrong

Por Javier en General

Entre que he apretado tanto la boca durante años —lo llaman bruxismo— y que de nacimiento me chocaban los palatinos superiores e inferiores, al final me he quedado casi sin dientes a mis 46. He tenido que llevar los dichosos ‘brackets’ con sus llagas y suciedades durante dieciocho meses. Como un escolar. Hace unos días me limaron la dentadura. Y esta semana me han colocado finalmente unas estupendas fundas o coronas de porcelana. Todo bien hasta aquí.

Las fundas no han traído consigo una sonrisa profidén, sueño imposible, aunque sí una extraña sensación de inautenticidad. Hay algo dentro de mí que no es mío, que no es humano ni de verdad. Llevo ahora conmigo, incorporada, una sofisticada fontanería, algo que parece ser pero no es. Pura impostura. Y eso me preocupa porque encuentro en mí ciertos vestigios de robot, de replicante. Mis dientes no son más mis dientes sino sólo un trasunto, una ilusión de lo que fueron, de otro tiempo siempre pasado. Una gran mentira. Porcelana lustrosa y alineada, sí, pero no me siento cómodo.

La SND escandinava me ha invitado a cerrar su congreso de 2013 esta semana en Copenhague. La cita ha estado articulada en torno a un título muy provocador y sugerente: ‘Wrong’. Una llamada contra la impostura y lo políticamente correcto en periodismo que, a pesar de mis dientes, o por eso mismo, no podía ignorar. Incoherente que es uno. Así que, con el estómago, e incluso con los dientes, ahora sin apretar, en Copenhague expuse estas diez firmes convicciones:

1. Los diarios feos son siempre más excitantes que los elegantes. Prefiero la prensa paquistaní a The Guardian, y que me perdone Mark Porter (que, por cierto, estaba sentado escuchando en primera fila). Si tengo que elegir, me quedo con los diarios imperfectos.

2. Los premios de la SND no importan nada porque casi nunca se fijan en cosas verdaderamente importantes. Los jurados son previsibles, juegan conservador y premian una y otra vez al mismo tipo de diario elegantoso. Y además no suelen prestar atención a las coberturas informativas, que es lo único estimulante, lo único que vale la pena.

3. Cuando no sabes algo, lo mejor es decir “no sé”. Nosotros decimos “no sé” a nuestros clientes con muchísima frecuencia. Sin remilgos ni vergüenzas. Con total naturalidad. Nada hay peor que los consultores pedantes que simulan saberlo todo. Al final, su impostura siempre queda al descubierto.

4. No hay que perder mucho tiempo con los propietarios de los diarios. Los buenos proyectos, los que mejor resultan, los más auténticos… salen siempre de la redacción. Lo más importante de cualquier proyecto se mide en los amigos que genera. He de decir que somos muy afortunados.

5. El periodismo nada tiene que ver con la tecnología. Mal que les pese a muchos agoreros y tecnólogos de pacotilla, este viejo oficio nuestro sólo tiene que ver con la escucha: empatía. A mí la tecnología me importa un pimiento.

6. Las galácticas redacciones multimedia son el gran timo de nuestro tiempo. Los que aconsejan semejantes desembolsos no sólo son unos irresponsables sino que algún día tendrán que responder por ello. El buen periodismo no se alumbra en remedos de oficinas bancarias o discotecas rutilantes sino en espacios sudorosos y caóticos. Y, a poder ser, llenos de papel.

7. La integración es una mentira y además es imposible. La estrategia ‘freemium’ es irrealizable. Los equipos humanos dan de sí lo que dan; pretender que además den un valor añadido es tomarnos por tontos. ¡Hay que elegir! Eso sí, que quede clarito que el papel lo sostiene aún todo. No sé por qué estamos empeñados en matarlo (desde luego, algunos lo están consiguiendo). En fin, el asunto es pagar. Pagar por todo. Todito. No hay contenidos gratis y de pago. Sólo hay contenidos. Que cuestan un dineral siempre. Aquí está el error en el que seguimos incurriendo despavoridos de miedo, faltos de coraje. No conozco ninguna mercancía en el mercado que se me dé gratis. ¿Por qué la información sí?

8. Es imprescindible escribir textos más largos y sin tanto recuadro. Cuanto más largos, mejor.

9. Es igualmente imprescindible ignorar Twitter y Facebook. No valen para nada en el 99% de los casos. El único, el verdadero periodismo, el que perdurará toda la vida no es participativo sino unidireccional; no es segmentado ni a la carta sino intencionado y aglutinador. El periodismo conforma opinión pública responsable y es garantía de sociedades adultas. Lo demás es ruido.

10. Los monstruos son el conejo en la chistera del periodismo. La historias de perdedores. Las buenas historias de gente distinta. La propia mirada distinta. Hacer lo contrario de lo que se espera. Aunque ni siquiera ellos son ubicuos. Con o sin dentadura auténtica, lo importante es elegir el monstruo: el camino ‘equivocado’.

PD. En la imagen superior, los ‘equivocados’ voluntarios que decidieron sumarse a correr el viernes, a las 7 de la mañana, por entre los lagos de Copenhague.

Share

Tags: , , , , ,

14 Responses a “Wrong”

  1. Diego says:

    Digamos que estoy al 90% de acuerdo. Pero… ¿no se puede hacer un diario elegante y excitante a la vez? ¿Es una misión imposible?

  2. [...] Errea ha publicado en su blog un provocador decálogo, “Wrong”, del que he sacado la cita. Les recomiendo su lectura. Mucho. Encarecidamente. Y luego ya [...]

  3. Mario Benito says:

    Hola

    Leo reflexiones que parten de una premisa que, además, comparto: el periódico es un producto hecho para ser leído, para leer, para quienes quieren lectura. Así que en nuestro país, el problema es mayor…

    Un saludo y enhorabuena por el artículo

  4. Ese es el tipo de franqueza que necesita este negocio.
    Felicidades!

  5. maj says:

    Hago mías 8 de las ideas.
    Discrepo parcialmente en una: los jurados que no saben mirar. Yo diría que algunos no saben mirar.
    Discrepo esencialmente en el punto 10. Pienso que las buenas historias son de perdedores, pero mejores aún las de virtuosos.
    Abrazos.

  6. NGF says:

    Especialmente de acuerdo con el punto 9. Hay que volver a los orígenes, contrastar la información, aportar riqueza. Luego todo eso ya se viralizará. Pero nunca olvidar el fin del informador.

    Enhorabuena por el post.

  7. Javier Vidal says:

    Ojalá alguien escuche al otro lado… Suscribo absolutamente.
    Un abrazo.

  8. Coincido contigo en muchos puntos (el 90% como Diego) pero pienso que aunque el periodismo si que es verdad que en ciertos puntos es unidireccional hay ciertos aspectos en los que las redes sociales ayudan a crear una conversación con el lector favorable para el medio.

    Igualmente, felicidades por el post: toda una declaración en estos tiempos tan agoreros.

  9. Juan B says:

    Lo de los dientes es por salud, no por aparentar nada… Todo depende de la perspctiva que le demos… la salud es más importante que lo que dices

  10. [...] a imprensa paquistanesa ao The Guardian”. Muito boa a provocação do designer Javier Errea, para quem jornais feios são muito mais instigantes que aqueles cheios de [...]

  11. anton says:

    Lo de los dientes dura un par de meses. Después ya serán tuyos para siempre pero los apretarás más porque no te duelen y resbalan mejor… Lo del decálogo, como declaración está muy bien pero… Todavía no hemos sabido inventar periódicos sin propietarios, el papel es caro de distribuír y la seudoinformación se ha implantado de forma muy alarmante. Lo de los periódicos feos o elegantes me importa menos. Yo solo quiero que el diseño me ayude a entender lo que me cuentan.

  12. Las redes sociales no son Periodismo. Tampoco lo fueron en su día los tipos móviles, las mejoras en la producción de pasta de papel, los transistores o los procesadores. Todas esas ‘nuevas tecnologías’ mejoraron el Periodismo. El martillo nunca tuvo la culpa de aquel asesinato.

  13. Me gusta el punto 8, menos encastres, cifras y entradas a las páginas.
    Gracias por esta columna.

  14. Francisco Vega says:

    Aplaudo la honestidad de tu decálogo. Honestidad es la que requiere esta profesión. El punto 7 es más que verdadero, todo cuesta.

Deja un comentario a Mario Benito

Sitio web