mayo 18, 2011 2

El atracón

Por en campaña, General

Llegaron todas por sorpresa. El cartero las dejó así, apiladitas, sin avisar, de una vez y con retraso. Como si no llevásemos en campaña electoral más de una semana.

Los sobres electorales no estaban dirigidos sólo a los que vivimos ahora en la casa, sino también a aquellos que habían estado alquilados años antes en el piso. Munárriz, Ceballos, Hinojosa… para todos había. Un lucido paquete de cartas que recogí y que se me antojó como una colección de correspondencia antigua, de aquella que uno ataba con una cuerda después de releer cien veces.

“Qué derroche de papel”, pensé, preguntándome cómo podría hacer llegar a los antiguos inquilinos todos aquellos panfletos colmaditos seguro de buenas intenciones.

“Maravilloso material de reciclaje”, pensé después, imaginándome la alegría del goloso contenedor azul “Papel y cartón / Papera eta kartoia”.

Después, por hacer aprecio, abrí mis sobres.

Primero estaba lo general (innovación, progreso, pluralidad, libertad, educación, salud, cultura, transparencia, interculturalidad, igualdad, bienestar, medioambiente, sostenibilidad, progresismo, tolerantzia, honradez…). Después, lo concreto (revitalización de barrios, limpieza de ríos, instalaciones deportivas, trabajo para los jóvenes, lucha contra el abandono escolar, reconversión de los corralillos del Gas, instalación de albergue juvenil, urbanización de aceras, construcción de frontones, pista de skate, centro civivox, promoción de fiestas del barrio, detección del cáncer de colon, parque en las huertas de Aranzadi…).

Pero la deformación profesional sólo me hacía ver el papel, doblar sus esquinas, abrir y cerrar cada pliego. ¿Cierra bien? ¿Encajan bien las palas? ¿Cyclus offset 130gr.? ¿Satinado 120gr.? Reciclado, plegado en acordeón, díptico, tríptico, de sobre cuadrado. Estos van a lo grande. Estos no han querido ser ostentosos por la crisis. Y los colores. Muy lavados o muy vivos, ¡qué grises estos! Unos desajustados, otros, perfectos. Y, una vez ahí, de perdidos al río: la retícula, la jerarquía, el tamaño de titulares, la legibilidad del texto, los márgenes, el plegado, el corte del papel, ¡¡¡ese interlineado!!!

Quizá fue el atracón, pero desde entonces estoy algo confundida…

pd. Arranque sostenible de mi madre un día ante un sobre repetido: «¿Estos para qué mandan sobre otra vez? ¡Al que me mande dos veces el folleto no le voto!»

Share

Tags: , , , , ,

2 Responses a “El atracón”

  1. Álvaro dice:

    Merece una mención la gran ‘variedad’ de verbos usados: ser, sumar, querer, mover, contar, ganar, tener, centrar… Menos mal que tenemos los colores para distinguir los partidos… Y, si eso falla, podemos poner los logos más grandes y listo.

  2. Ander dice:

    El criterio de tu madre me parece el mejor que he oído en toda la campaña. ¡No les frotes!

Deja un comentario

Sitio web